En el siguiente post, os voy a enseñar cómo hacer acuarelas caseras para niños, de manera que éstas no sean tóxicas y además puedan ser incluso comestibles. Podéis hacer partícipes de la fabricación de la acuarela a vuestros hijos, será para ellos una grata experiencia. Y como siempre, vamos a empezar relacionando todo lo que necesitamos para hacer la manualidad.

Esta es una de las manualidades para niños más demandadas por los pequeños, ya que a la mayoría de los niños les encantan pintar y dibujar y qué mejor para desarrollar su creatividad que crear su propia pintura.

 

MATERIALES CÓMO HACER ACUARELAS CASERAS PARA NIÑOS

 

  • Una cubitera de hacer hielo, o cualquier otro objeto con compartimentos, como la cubitera.
  • Colorantes alimentarios. Tantos como colores queramos obtener.
  • Almidón de maíz
  • Bicarbonato de sodio
  • Vinagre blanco de vino
  • Glicerina o miel
  • Una taza de las de café
  • Una cucharita de las de café
  • Un  vaso contenedor
  • Un batidor

 

PRIMER PASO para hacer tus acuarelas

En primer lugar medimos una taza de bicarbonato de sodio. La vertemos en el vaso contenedor. A continuación, medimos tres cuartas partes de la taza, de vinagre de vino blanco. Lo incorporamos en el vaso donde habíamos vertido el bicarbonato de sodio.

Hay que ir agregándolo despacio, porque si se hace todo de un golpe, se producirá una efervescencia tan repentina que subirá mucho y se perderá material.

Así que el vinagre se vierte lentamente. Seguidamente, medimos una taza de almidón de maíz (sirve cualquier marca); la taza de almidón que esté bien llena. La vertemos en el vaso contenedor y lo mezclamos yodo muy bien, hasta que quede muy homogéneo.

Cuando tenemos hecha la pasta anterior, le incorporamos dos cucharaditas de las de café de glicerina o de miel y volvemos a remover para que todo quede bien mezclado. La glicerina nos sirve para darle elasticidad y brillo a nuestra acuarela casera.

 

SEGUNDO PASO

Tomamos la pasta anterior y la incorporamos en la cubitera.

No se rellena cada celda completamente, si no que se deja unos milímetros sin rellenar, para poder incorporar más adelante el resto de materiales.

Una vez rellenas todas las celdas, vamos a darle color. Para ello cogemos un poco de colorante alimentario y con la ayuda de un palito vamos removiendo el colorante elegido en la celda, hasta obtener el color uniforme.

Así vamos aplicando un colorante a cada celda hasta obtener una amplia paleta de colores. Si no tenemos demasiados colorantes, podemos mezclarlos entre sí y así obtener colores diferentes.

Para obtener una amplia gama de colores, te dejo a continuación el círculo cromático, para que puedas consultarlo y hacer tus propias mezclas.

Observa, para obtener el color verde, mezclamos amarillo y azul. Para obtener el violeta, mezclamos el azul y el rojo. Utilizando colorante alimentario negro, podemos obtener colores más oscuros. Esta es la parte más divertida para los niños.

Para obtener los tonos grises, no vamos a necesitar mezclar blanco y negro, porque esta mezcla nos arrojaría un color gris de poca intensidad.

Lo que hacemos es mezclar un color marrón, con uno azul. Con esta mezcla, los tonos  grises son más llamativos.

TERCER PASO

Por último, ya sólo nos queda esperar a que nuestra acuarela casera se seque perfectamente. Para esto, basta con esperar un par de días. Una vez que esté seca, podremos comprobar que los colores que obtenemos son de mucha intensidad y transparentes, como los de una acuarela de calidad.

 

Podéis consultar el vídeo que os dejamos para que os resulte más cómodo entender el proceso:

https://www.youtube.com/watch?v=afQ3EeHTZDI 

 

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