Cómo restaurar una puerta de hierro en mal estado

Las puertas de hierro habitualmente instaladas en nuestras casas suelen estar en contacto con el exterior y, por ello, la humedad y los agentes atmosféricos perjudican su resistencia y belleza causando la formación de óxido. El óxido y la pintura antigua son los elementos que hay que quitar antes de repintar la puerta. Veamos cómo funciona.

Cómo restaurar una puerta de hierro oxidada

1) Elimine previamente el óxido que se haya formado en la superficie de la puerta. Si el óxido es abundante, utilice una lijadora con un disco de lija y un paño abrasivo flexible.

2) Para eliminar el óxido de los puntos difíciles y las muescas, utilice el taladro con un cepillo de alambre a la taza.

3) Para quitar la pintura vieja lo mejor es hacerlo con ayuda de la pistola de aire caliente. Caliente la pintura y despéguela, poco a poco, con una espátula.

4) Si las partes pintadas son particularmente resistentes y no puedes eliminarlas con la pistola térmica, intenta ablandarla por medio de una llama

Para evitar que en el futuro vuelva a aparecer el óxido lo más acertado será utilizar pintura antioxidante como el mejor remedio para proteger la puerta.

Puedes encontrar más información sobre esmaltes antióxido aquí: https://ydeco.com/esmaltes-antioxidantes/

El óxido es muy corrosivo y no darle el cuidado y la atención que se merece podría ser la causa principal de tener que quitar la puerta y tirarla porque generará agujeros, muescas irreparables y dejará inutilizable nuestra puerta de hierro.

Por esta y otras razones es muy importante restaurar una puerta de hierro oxidada y tratarla con el cariño pertinente, reparando las zonas afectadas y repintar la puerta oxidada con pintura antioxidante para que nos dure muchos años más como nueva.

El cuidado de las puertas metálicas

Las puertas de hierro están llenas de encanto, de elegancia por su fabricación, especialmente si se trata de hierro forjado, y a menudo incluso por el paso del tiempo, ya que muchos de estos elementos pueden conservarse a lo largo de generaciones. Una puerta de hierro no sólo es una garantía de resistencia y seguridad para su casa, sino que también es un elemento de decoración que, si se mantiene en buen estado, no puede dejar de tener un gran encanto.

El óxido no es el único problema que puede afectar a estas estructuras: una de las intervenciones que con más frecuencia es necesario hacer para la recuperación de las puertas de hierro anticuadas se refiere a los golpes: a menudo, las puertas de hierro con unos años de antigüedad se caracterizan por los daños de la terminaciones de los golpes causados por el bloqueo interno en el que el pistón de cierre debe bajar.

Este fenómeno puede producirse por varios factores y sobre todo si la puerta se coloca en entornos exteriores: en este caso, los polvos del exterior o procedentes del suelo pueden acumularse en el interior del orificio, y obligan a hacer fuerza para cerrar la puerta de manera efectiva. Por lo tanto, con el uso reiterado, el daño se va irá incrementando..

En tales casos es necesario intervenir con la limpieza del agujero, y literalmente cortar la parte de la puerta de hierro que contiene el tapping, para restaurar el buen funcionamiento o, si la recuperación no es posible, debe ser sustituido por uno nuevo que funcione correctamente, teniendo cuidado de practicar un mantenimiento regular para evitar que el problema vuelva a suceder en el futuro.

 

 

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *